Impermeabilizar una terraza y impermeabilizar una piscina se parecen menos de lo que parece. En una terraza el agua cae y se va. En un vaso de piscina el agua empuja de forma permanente contra cada junta, y encima lo hace cargada de cloro —o de sal, si tienes cloración salina— y con un pH que oscila todo el año.
Por eso el sistema para piscinas es cerrado: unos materiales concretos, en un orden concreto. No es rigidez comercial, es que cualquier eslabón sustituido es por donde acaba entrando el agua.
La lámina: 1,25 mm, no menos
Para piscina se usan ECODRY120 o DRY120, de 1,25 mm de espesor. Son las láminas del sistema SUBWATER de Revestech y están formuladas para resistir pH bajo, cloro y cloración salina.
Además tienen capacidad anticracking: puentean fisuras del soporte de hasta 3,6 mm. En un vaso de hormigón que asienta, eso no es un extra, es lo que evita que una microfisura se convierta en una pérdida de nivel.
Las láminas de 0,5 y 0,8 mm no valen para piscina. Son excelentes para ducha y terraza, pero no están pensadas para trabajar sumergidas.
El soporte, antes de nada
- Limpio, estable y sin restos de desencofrante.
- Resistencia a compresión mínima de 25 MPa.
- Humedad residual máxima del 5 %, medida con higrómetro. No a ojo.
- Aristas y encuentros resueltos: la lámina no salva un ángulo mal formado.
El orden de trabajo
Aquí está la parte que más se hace mal. Las juntas entre paños van a testa, es decir a tope, sin solape. Y se sellan así:
- PRIMERPOOL sobre la zona de junta. Es una imprimación de poliuretano y es obligatoria: sin ella el adhesivo no agarra como debe bajo el agua.
- SEALPLUS sobre la imprimación.
- Banda de unión de 13 cm (ECODRY BANDA o DRY BANDA) pegada sobre la junta.
- Segundo sellado con SEALPLUS sobre la banda. Es lo que se llama doble sellado, y en piscina no es opcional.
A esto se suma TECHPOOL, un adhesivo de poliuretano que Revestech marca como obligatorio en la impermeabilización de vasos.
Lo que nadie te cuenta hasta que es tarde
Revestech condiciona la garantía al uso de los productos del sistema. Si sustituyes la imprimación o el adhesivo por otro de la ferretería porque estaba a mano, te quedas sin respaldo justo en la aplicación donde más lo vas a necesitar.
El ahorro de cambiar un bote de PRIMERPOOL por otra cosa son unos pocos euros. El coste de vaciar una piscina revestida para buscar una fuga es de otro orden.
Después de impermeabilizar
Cuando el adhesivo y el sellado han curado, se hace la prueba de estanqueidad antes de revestir. Se llena, se marca el nivel y se espera. Es tedioso y es exactamente el paso que te ahorra el disgusto.
Una vez superada, encima va tu acabado: gresite, porcelánico o el revestimiento que hayas elegido, pegado con cemento cola.
El sistema funciona igual en vasos nuevos y en rehabilitación, y en muchas rehabilitaciones se puede trabajar sobre el revestimiento antiguo sin picarlo entero.
Cómo se ve en obra
Un consejo honesto
De todo lo que vendemos, la piscina es la aplicación menos indulgente. Es perfectamente abordable —no necesitas certificado de aplicador— pero conviene tener claro el despiece antes de pedir material, no después.
Cuéntanos las medidas del vaso y te decimos exactamente qué necesitas y en qué cantidad, sin compromiso.